Sentir
La sesión no abre con una cifra. Abre con algo que descoloca, para que el tema deje de ser ajeno.
Uso consciente de la inteligencia artificial
Hacemos visible lo que la inteligencia artificial gasta y no se ve, para que cada persona vuelva a decidir cuándo usarla.
Por qué existimos
La IA se volvió invisible: la usamos decenas de veces al día sin ver qué gasta, sin saber cuándo nos sirve de verdad y sin decidir nada. OttoLab existe para hacer visible eso que no se ve, y para que cada persona vuelva a decidir.
Usar IA debería ser una decisión, no un reflejo.
Cómo lo hacemos
Nadie se sienta a mirar diapositivas. Una cámara lee las manos y cada estación se resuelve con un movimiento del cuerpo. El cuerpo recuerda lo que la presentación olvida.
Sin control remoto, sin pantalla táctil y sin nada que se dañe o se pierda. Se levanta la mano y la estación responde.
Cada persona ve sus propios números durante la sesión. No entregamos cifras para creer: entregamos una forma de medir.
SED — sentir, entender, decidir — es la metodología que desarrollamos, apoyada en marcos de cambio de comportamiento y educación para la sostenibilidad.
La sesión no cierra con aplausos. Cada persona escoge una sola cosa que va a cambiar y se la lleva escrita. Una, no una lista.
El personaje
Toda la experiencia la conduce una nutria. No es un adorno ni una mascota simpática: es el argumento del laboratorio hecho personaje.
Por qué una nutria
Podíamos escoger cualquier animal. Escogimos el que estaría en problemas si el río se seca, el que ya usa herramientas y el que sirve para saber si algo anda mal. Los tres son el tema del laboratorio.
Otto no regaña. No dice que la inteligencia artificial sea mala ni pide que nadie deje de usarla. Solo muestra lo que no se ve y deja que cada quien decida. Por eso el personaje funciona igual con un niño de diez años que con un gerente.
Metodología SED
Tres fases en ese orden, y el orden importa: nadie cambia un hábito por un dato que no sintió antes. Baja para recorrerlo.
Sentir
La sesión no abre con una cifra. Abre con algo que descoloca, para que el tema deje de ser ajeno.
Entender
Recién ahí llegan los datos, y los mide la propia persona durante la sesión. No entregamos cifras para creer.
Decidir
Cada persona escoge una sola cosa que va a cambiar y se la lleva escrita. Sin eso, un taller es entretenimiento.
Baja para recorrer el método
En qué se apoya
SED es nuestra manera de ordenar cosas que ya estaban probadas en investigación sobre aprendizaje y cambio de comportamiento. Estos son los cuatro marcos que sostienen el diseño del laboratorio.
Kolb · 1984
Aprendizaje experiencialEl aprendizaje se fija cuando se pasa por una experiencia concreta, se reflexiona sobre ella y se prueba lo aprendido. Leer sobre algo no completa ese ciclo.
De aquí sale que la sesión sea un laboratorio y no una charla.
Mezirow · 1991
Aprendizaje transformativoEl cambio profundo arranca con un dilema desorientador: algo que contradice lo que la persona daba por cierto y la obliga a revisar el supuesto.
De aquí sale que la fase Sentir abra con algo que descoloca, no con una cifra.
Michie y otros · 2011
Modelo COM-BPara que un comportamiento ocurra hacen falta tres cosas a la vez: capacidad, oportunidad y motivación. Si falta una, no hay cambio por mucha información que se entregue.
De aquí sale que trabajemos las tres y no solo la información.
UNESCO · ESD 2030
Educación para la sostenibilidadEl marco de educación para el desarrollo sostenible pide competencias, no datos: pensamiento sistémico, anticipación y capacidad de decidir con criterio propio.
De aquí sale que nadie salga con una regla, sino con un criterio.
Y una advertencia que nos hacemos a nosotros mismos. Apoyarse en estos marcos no garantiza que el taller funcione: garantiza que el diseño tiene una razón detrás de cada decisión. Lo que de verdad dice si sirvió es lo que cada persona cambió después, y eso lo medimos en la propia sesión.
Tres maneras de recibirnos
El método es el mismo en los tres. Cambia el tiempo, el montaje y cuánta gente cabe. Te ayudamos a escoger según lo que tengas.
En tu sede
Un facilitador, un computador y una maleta. Se monta en quince minutos en una sala de juntas, un auditorio o un salón. No necesita internet.
45 minutos · 10 a 40 personas
En nuestro laboratorio
Un circuito de estaciones montadas, con objetos físicos y equipos que rotan. Es la versión completa y la que más se recuerda.
90 minutos · Equipos de 4 o 5
Desde cualquier parte
Piezas cortas en línea, para organizaciones grandes o equipos repartidos. Se ve en el celular, con panel de avance y certificado.
Menos de 1 hora · Sin límite de personas
Para quién
Adaptamos el lenguaje, los ejemplos y el cierre a quién tenemos enfrente. El objetivo no cambia nunca: que cada persona note cuándo usa la IA porque le sirve y cuándo por costumbre.
Siempre es igual
Se adapta
Toca una tarjeta para ver qué cambia en cada caso.
Con qué se van
Las capacitaciones se olvidan porque piden demasiado. Nosotros pedimos una sola cosa, escogida por la persona y lo bastante pequeña como para hacerla ese mismo día.
Nadie sale con una lista de propósitos que no va a cumplir. Cada persona escoge un solo hábito, el que más le sirva a ella, y lo escribe con sus palabras.
Su meta sale impresa junto a sus propios números de la sesión. Cabe en una billetera y sirve de recordatorio sin necesidad de abrir nada.
No es un plan a tres meses. Es algo tan pequeño que se puede hacer en la siguiente pregunta que le escriba a la IA, esa misma tarde.
No tienes que dejar de usarla. Solo tienes que saber lo que cuesta.
Otto · OttoLabHablemos
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